Dios nos agarre censurados

Si hay algo de lo que es imposible acusar a la presente administración es de incongruencia en tanto sus políticas de seguridad y respuesta a hechos violentos; ha sido así como esa cosilla fea del sexenio pasado, esa hojita insignificante de excel con miles de muertos y desaparecidos, fue resuelta en base a objetivas campañas de información enfocadas a borrar de la memoria inmediata del ciudadano, cliente, “La guerra contra el narco”.

Luego de algunos años de maravillosos spots televisivos y otras proezas de la guerra mediática contra lo feo que podría ser verse este país, si no contáramos con el apoyo de sendas dependencias y heroicos servidores públicos listos para lanzarse a encubrir las consecuencias más espantosas de ignorar absolutamente todo, hemos alcanzado tal nivel de responsabilidad, de empatía por el sufrimiento ajeno, que ante un hecho tan abominable como el tiroteo escolar de Monterrey, ha sido la propia Secretaría de Gobernación la que, localizado la raíz del problema, se ha lanzado, fúrica, a erradicarlo:

Por favor, que nadie distribuya el video. Es que es muy feo. No le hace bien a nadie, ¿sí? Ya mejor no hablemos de eso, dejemos de lado las razones del agresor, el origen del arma de fuego, las políticas de seguridad en las escuelas para detectar alumnos armados y la ominosa cultura de violencia que tiene más de una década permeando al país en todos sus estratos, señalemos al verdadero responsable: a esa persona o personas horribles que se atrevieron a filtrar algo tan feo a la luz pública, sobre los que, cómo no, caerá todo el peso de la ley.

Hace ya algunas décadas, el mismo fenómeno ocurrió en el país vecino, razones y paralelismos aparte, el proceso con el que el que Columbine fue confrontado, contra el proceso que comienza a dibujarse aquí, establecen un contraste desolador: allá medios y sociedad se volcaron sobre el hecho, si es verdad que la prensa amarillista llegó primero, el tema fue sostenido con severidad y seguido por distintos canales de reproducción, análisis, e información pública; sin ir más lejos, The Dark Knight, una cinta que parte de un tiroteo ocurrido en un cine norteaméricano, durante la proyección de la mencionada película de Nolan, se estrenará dentro de poco, ¿acá?, acá se nos invita a cerrar los ojos.

Congruencia: ante el repunte de la violencia, se elige un discurso nacionalista y se omite sugerir siquiera cualquier clase de relación con la clara disminución del poder adquisitivo de toda la base social; ante un niño disparando a sus compañeros y a su maestra, se elige perseguir al alma negra que se le ocurrió filtrar el video de vigilancia, porque por supuesto que ese es el problema.

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