2016-08-03 10.37.32

Laura Avellaneda o el sencillo coraje de querer

Aldo García Ávila | Martín Santomé, en efecto, nunca revela aquello que es incorruptiblemente suyo; eso que desde su ficticia creación –quién sabe– estaba predestinado a ocurrir y que es posible reconstruir, recrear y reinterpretar en cada lectura. Es Avellaneda quien confiesa, verdaderamente, esos pensamientos y sensaciones que dedica a él en ese hálito, en ese resquicio que antecede a esa última soledad que acaso es la muerte.